Día veinte

Regresamos a San Juan para la fiesta de San Sebastian durante nuestro último día. 

Había miles de personas en la calle, bailando y tomando música y bebiendo alcohol- mucho alcohol. Había plenadores con sus tambores y personas disfrazadas, además de músicos en los tablados. Fuimos a la plaza de los artesanos pata comprar recuerdos, y ¡un hombre me dio una carta gratis! 

Tomamos limber y bailamos (estaba con Dama y Profe). El resto de día caminamos por la ciudad, disfrutando cada plaza y la música y comprando recuerdos. Encontramos a Carlos por un ratito, y compré un frappé de parcha y una empanada de queso y guayaba (¡que rica!). 

Día diez y nueve

Hoy tuvimos tiempo libre por la mañana, y unos de los estudiantes hicieron su examen final. 

¡Luego hicimos snorkeling! Era una experiencia muy divertida, y otra vez podíamos ver los mariscos desde una perspectiva nueva. Siempre me fascina la creación de Dios, y su belleza es impresionante. 

Tuvimos tiempo libre por la tarde, y exploramos Las Pargueras y disfrutamos a la puesta del sol por la última vez. 

Día diez y ocho

¡El día mejor! 

Por la mañana fuimos a una escuela para hablar y tener interacciones con los niños. Nos presentaron unas canciones de la Plena, y les enseñamos unas canciones en inglés.  

Tomamos un almuerzo rápido, y luego aprendimos de los mariscos con estudiantes de biología marina de la Universidad de Puerto Rico. 

Luego conocimos a Tito, un pescador local, que nos presentamos la perspectiva práctica del area marino. Bernardo llegó en un barco grande con snacks y su familia. El barco era solamente para nosotros. 

Por la noche fuimos a la bahía bioluminescent. Esta era una experiencia increíble que no voy a olvidar. Nadamos en la agua y me sentí que estaba nadando en las estrellas. 

Día diez y siete

Hoy tomamos la ruta extraterrestre para llegar a un faro muy bonita antes de ir a la playa sucia. Jessica y yo nadamos mucho, y fuimos a través de la bahía. 

Para el almuerzo tomamos mofongo de platanos, we es una comida especial de Puerto Rico. A muchas personas no les gustó,  pero a mí era delicioso. 

Después teníamos tiempo libre, y tuve una conversación buena con Daniel. Trabajé en mi blog por la tarde, y miré la puesta fel sol preciosa.  

Día diez y seis

Hoy fuimos a la cueva clara, que está en el Parque de las cavernas del Río Camuy. Me gustó mucho explorar y aprender de un tipo de naturaleza diferente. 

Tomé el almuerzo con Cheo, y hablamos de la política y del respeto. Me gusta Cheo porque tiene la sabiduría de un abuelo y es muy amable y simpático. 

Luego fuimos al observatorio de arecibo, que es un observatorio muy especial. Es el mejor de su tipo en el mundo, y otra vez me gustó aprender de un aspecto de la ciencia nuevo. Me parece que estamos aprendiendo de una variedad muy grande de cosas en este viaje. ¡Me encanta!

Día quince

Hoy trabajamos otra vez en la finca de café con Cheo y Ericka. Esta mañana fue un poco más fácil porque fue menos fangoso en el area donde estábamos trabajando. No estaba tan emocionada por el trabajo como ayer, pero estaba equivocada porque hoy disfruté trabajando en la finca mucho más. Hablamos más con Cheo, que dijo que trabajaba en los EEUU con pollos pero regresó a Puerto Rico porque tiene hijos (ahora 11 años y 7 años). Él tiene 28 años, y era muy simpático. Su padre trabajó con nosotros también, y su primo fue el ‘jefe.’ Ellos trabajan todos los días haciendo lo mismo trabajo en la finca, por todo el día. Hay tanto campo que siempre hay trabajo. Es interesante porque en este momento en Puerto Rico no hay suficiente trabajo, pero en el campo hay tanto trabajo que nadie quiere hacer.

Después de terminar la cancha algunos de los trabajadores nos dieron mandarines/ chinas grandes que eran tan deliciosos.

Fuimos al Parque Nacional Indígena de Caguana con Jorge antes de ir a la finca de Café Gran Batey. 

Día trece

Hoy tomamos un tour rápido de Ponce por la mañana con Carlos.  

Tuvimos que limpiar nuestra ropa, una actividad que duró mucho tiempo. Todos estamos tan cansados que no podíamos hacer ni hablar mucho. Sin embargo, había un momento divertido cuando regresé a la guagua para dejar algo en mi bulto y escuché música ruidosa que vino del dentro del vehículo. ¡Cheo estaba mirando un video en YouTube de The Eagles tomando Hotel California! Me di cuenta de que es sin duda el mejor chofer del mundo. 

Tomamos el almuerzo en el Mesón antes de llegar a Utuado, a la casa de Jorge dónde nos quedamos. Después de la clase, organicé un tiempo para leer la Biblia juntos y cantar unos hímnos y orar.  Creo que era necesario porque habíamos llegado al parte del viaje cuando empezamos a molestarnos y cansarnos de todo el grupo. Por eso era importante enfocarse en Dios. 

Día doce 

Fuimos a una casa antigua en Ponce, que era bella, pero era un poco difícil traducir el tour porque el hombre hablaba muy rápido. 

Luego, tomamos una gira por Ponce en un trolley con un guía viejo y gracioso. 

Almorzamos en el hotel antes de la clase de salsa, que me encantó. 

Fuimos al Hogar San Miguel, que es un hogar para los niños que no tienen padres o sus padres no pueden cuidarlos. Entramos y nos introducimos, y luego jugamos varios juegos con ellos. …. Primero, jugué ‘Coloca 4’ con Jeremiah, un niño energético y simpático. Initialmente, era fácil perder, pero al final él no podía ganar- tenía que mostrarle dónde poner su piece. Sin embargo, ganó 6-5. Puedes ver el resto de mis pensamientos en las fotos abjao. 

Día once 

Por la mañana, fuimos a un colegio en Ponce en un área que tiene mucho crimen y pobreza. Se llama Centro San Francisco y es un colegio cristiano: tienen diez minutos de oración cada día. Bernardo era un buen líder y hicimos una presentación para promocionar la universidad. Victoria , Jamie y yo hablamos de nuestras historias, experiencia, y razones por ir a la universidad. Tenía miedo pero al final estaba bien. Luego todos hablamos juntos de su cultura en Ponce; cantamos La Bomba y unos bailaron para nosotros. No eran muy tímidos, y era especial verlos y no pensar en sus problemas familiares. Un grupo más pequeño invitó a Devin, Sami, y yo a tocar música y cantar con su profesor de música.
Fuimos a La Guancha, que es un lugar cerca del mar en que se puede caminar y comer un restaurantes.Tenía una experiencia graciosa con un pelican, y comí limber con Victoria. Llegamos a Ponce por la tarde, y nadamos en la piscina. Cenamos pizza y vimos el ceremonio de la alcalde, que por casualidad estaba pasando cuando llegamos. ¡Vimos a Ricky otra vez! Después, Sami, Daniel, Victoria y yo fuimos al sky lounge para hablar y tuvimos una conversación buena.

 Este día para mí era difícil porque todo el grupo tenía que ajustar a el mundo real después de estar aislado en la selva. La mayoría del grupo usaba sus móviles mucho más que antes, y me sentí un poco triste porque era el final de un tiempo especial en que sólo tuvimos nuestros mismos.